Piñera no se cansa de echarle más bencina al fuego: ¿estamos en guerra contra un enemigo poderoso?

Tienen miedo, porque el enemigo más poderoso que tienen es:  la educación política y el despertar de miles de compatriotas que vivieron en el  letargo de la sociedad del consumo. El gran enemigo es la — Revolución de la conciencia  política y social de Chile—

Por su última declaración, la estrategia de este gobierno es seguir sembrando el caos y dividir a los chilenos unos contra otros. Piñera, sigue demostrando que no era el hombre de la situación para gobernar por segunda vez Chile , irresponsablemente, declaró anoche  : «Estamos en guerra contra un enemigo poderoso»

Tal vez el plan de  este gobierno, con la ayuda de sus medios de comunicación ( la TV, la Tercera, el  Mercurio, la Segunda, entre otros… ) sea hacer montajes para radicalizar al máximo el reventón social que ellos mismos han provocado. Puede que  el objetivo es   sembrar el terror para salvar la institucionalidad que tanto les ha favorecido—  La Constitución, el modelo económico y su propio gobierno— 

Ese es el discurso de un sector político con carencias de  espíritu crítico, de autocrítica para poder relatarnos un análisis profundo de un  modelo económico salvaje  que ha sido la plataforma para sus  abusos, para sus privilegios y en cual unos pocos empresarios se han vuelto inmensamente millonarios como el propio Piñera.  

Tienen todo el interés de querer salvar su gobierno que ha sido un desastre. Lo escribo otra vez, éstos los mismos que apoyaron al dictador,   han demostrado tener nulas competencias para gobernar una nación. Se han mofado de la ciudadanía, han emitido declaraciones humillantes y lejos de la realidad que vive la ciudadanía que se levanten más temprano para soslayar el alza de las tarifas del metro, que el precio de las flores han bajado, que Chile es un oasis de tranquilidad en latino América—.

El Estado de derecho que tanto pregonan es una Constitución impuesta con sangre en beneficio de sus intereses de clase, que protege el mercado desregulado para abusar y apropiarse empresas nacionales, de derechos inherentes al ser humano,  de recursos necesarios para la vida como el agua y mucho más. Así, como este Estado de derecho ha permitido mercantilizar todos los derechos sociales básicos necesarios para la justicia social: salud, educación, pensiones dignas. Por otro lado, los salarios para la mayoría de  Chilenas y Chilenos son escandalosamente miserables con respecto al costo de vida, no les alcanza para llegar al fin de mes,se tienen que endeudar incluso para comer.

Son una vergüenza, también son responsables de este caos todos los presidentes de la centro izquierda: Aylwin,  Frei, Lagos y Bachelet. Estos administraron el modelo neoliberal, no hicieron ninguna reforma profunda que debía comenzar con una Constitución verdaderamente democrática,  no una redactada con el fusil del régimen pinochetista que tiene aún cerrojos autoritarios —altísimos quórums y un tribunal constitucional que actúa como perro guardián—.

Si analizamos sociológicamente la poderosa clase política Chilena, la mayoría proviene de Santiago, muchos  se educaron en los mismos colegios y posteriormente en las mismas universidades. Muchos son amigos, tienen casas de veraneo en los mismos lugares como Bachelet y Piñera en Caburgua. Entonces, fue así que quienes lucharon contra la dictadura de Pinochet terminaron  aceptando un modelo económico y político que también los ha beneficiado durante 40 años. 


Tienen miedo, porque el enemigo más poderoso que tiene la derecha, y  gran parte de la clase política coludidas con el gran empresariado es:  la educación política, el despertar de miles de compatriotas que vivieron en el  letargo de la sociedad del consumo y con la promesa que algún día el chorreo del modelo  les iba llegar

En fin, el gran enemigo es la — Revolución de la conciencia  política y social de Chile—  el pueblo, el cuerpo político más importante de un régimen democrático y   republicano.





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