En la línea de Amnistía Internacional: HRW entrega a Piñera duro informe que incluye «evidencia sólida» de violaciones a los DDHH por parte de Carabineros

José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch -uno de los organismos que invitó el Gobierno para revisar si se habían cometido violaciones a los derechos humanos durante el estallido social- entregó los resultados de la investigación que realizaron en Chile durante dos semanas.

Tras reunirse durante esta mañana con el Presidente Sebastián Piñera, Human Rights Watch entregó los resultados del informe que confirmó que Carabineros durante el estallido social cometió “graves violaciones a los DD.HH.” que incluyen “uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, transeúntes y graves abusos en las detenciones”.

HRW fue uno de los organismos que el mismo Gobierno invitó al país para ver in situ las denuncias a los derechos humanos cometidas durante el estallido social. No será el único informen que reciban, ya que falta el realizado por la ONU.

En la reunión, José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, le entregó el informe que incluye recomendaciones orientadas a prevenir abusos por parte de los uniformados y para fortalecer los mecanismos de supervisión, las que fueron recabadas durante las dos semanas que el organismo estuvo investigando las denuncias de violaciones.

“Hay centenares de preocupantes denuncias sobre uso excesivo de la fuerza en las calles y abusos contra detenidos tales como golpizas brutales y abusos sexuales, que no pueden quedar impunes y deben ser pronta y rigurosamente investigadas y sancionadas”, expresó Vivanco.

Vivanco agregó que “factores como el uso indiscriminado e indebido de armas y escopetas antidisturbios; los abusos contra personas detenidas mientras estaban a disposición de las autoridades y sistemas de control internos deficientes facilitaron que se produjeran graves violaciones de los derechos de muchos chilenos. Es justamente por ello que las autoridades deben impulsar una reforma policial urgente”.

“Miembros de la policía nacional de Chile (Carabineros) cometieron graves violaciones de derechos humanos”, enfatizan, aclarando que, sin embargo, hubo “algunos grupos que cometieron graves actos de violencia, como ataques a carabineros y a comisarias con piedras y bombas Molotov, saqueos y quema de bienes públicos y privados”.

Para llegar a esta conclusión, los integrantes de HRW entrevistaron a más de 70 personas en Santiago y Valparaíso, entre víctimas, carabineros, médicos, abogados, académicos, representantes de la sociedad civil. Además, se reunieron con altas autoridades de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía Nacional, la Defensoría Penal Pública, Carabineros y los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa y Justicia.

Las recomendaciones de HRW

Entre las principales recomendaciones, Human Rights Watch llamó a Carabineros a “suspender cualquier uso de perdigones —no solo durante manifestaciones— hasta que autoridades idóneas e independientes realicen un estudio adecuado de todos sus riesgos” y a “estudiar el uso de equipos menos letales alternativos que minimicen las lesiones“.

El organismo también llamó a “asegurar que existan mecanismos internos de control para investigar y sancionar abusos y el uso indebido de armas menos letales” y “reformar el sistema de disciplina para que las decisiones las adopte una autoridad que no esté en la cadena directa de mando de la persona implicada, y cerciorarse de que el personal que trabaja en asuntos internos no tenga que trabajar con aquellos a quienes ha investigado o sancionado, ni quedar subordinado a ellos”.

Respecto al control preventivo de identidad, pidió “revisar las facultades de detención por control de identidad de los carabineros para que haya garantías contra el uso arbitrario de la facultad de interceptar y detener personas y que haya rendición de cuentas por su uso”.

Para eso, hay que adoptar «un protocolo junto con las autoridades de salud para que los detenidos sean sometidos a revisiones forenses independientes, que no se realicen frente a carabineros y ocurran a una distancia en la que no puedan ser escuchados”.

Otro de los llamados fue a “hacer cumplir la prohibición vigente sobre desnudamiento de detenidos en protestas y sancionar a aquellos que continúen con esta práctica” y a “instalar cámaras en todas las áreas de todas las comisarías, tomando medidas para garantizar la privacidad de los detenidos, y establecer un sistema de almacenamiento de grabaciones que pueda ser empleado por autoridades judiciales o de otro tipo”.

Human Rights Watch también recomendó “reforzar el entrenamiento de todos los carabineros relacionado con armas menos letales para el control de manifestaciones, incluidas las Fuerzas Especiales, entre otras” y “cerciorarse de que los carabineros cuenten con equipos de protección adecuados, tiempo de descanso y remuneración de horas extra”.

El informe califica de “insuficiente” la rendición de cuentas internas en Carabineros, al mismo tiempo que considera “extenuantes” las condiciones de trabajo a las que están sometidos los funcionarios. Del mismo modo, se refiere a la violencia que han ejercido los manifestantes en contra del personal policial.

Por eso, la conclusión de HRW es que hay que reformar, de forma urgente, a Carabineros, debido a los graves abusos cometidos durante las detenciones y el uso excesivo de la fuerza utilizado tanto contra manifestantes como transeúntes.

«Esto no es una solución que se resuelve con cursillos de derechos humanos (…) los mecanismos de control de Carabineros no cuenta con la más mínima independencia del mando», dijo Vivanco, al momento de presentar el informe.

«No es posible que la máxima autoridad de Carabineros no conozca el material de los perdigones», sentenció.



Suscríbete a nuestro bóletin

y recibirás un email semanal con un resumen de los últimos artículos.
Más información.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *