El sesgo ideológico y la tiranía del gobierno de Piñera

En el extranjero se reconoce al modelo neoliberal Chileno como el capitalismo extremo, el más salvaje a nivel mundial, comparado al extremo comunismo de Corea del Norte.

Este gobierno, la derecha, con sus aliados en la ex concertación y el frente amplio están defendiendo el modelo con todo el poder de la violencia del Estado, ilegítimo a estas alturas contra la revolución política que está viviendo nuestro país 

¿Y cómo defienden su modelo ? imponiendo en el espacio mediático una retórica basada en el miedo, reprimiendo con el brazo armado de carabineros, amedrentando opositores, encarcelando jóvenes por manifestar pacíficamente, persiguiendo, amenazando a dirigentes sociales, firmando acuerdos entre ellos y votando leyes para criminalizar las manifestaciones. 

Sistemáticamente,  la retórica del  gobierno y los partidos de derecha meten miedo poniendo a  Cuba o Venezuela como los modelos opuestos al suyo  sin jamás argumentar sobre los modelos socialdemócratas mixtos como en los países nórdicos Suecia, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Bélgica   o la República social francesa  (desmantelándose por el actual gobierno de Macron). En el extranjero se reconoce al modelo neoliberal Chileno como el capitalismo extremo, el más salvaje a nivel mundial, comparado con el extremo comunismo de Corea del Norte.

Lo que quiere la ciudadanía Chilena  verificado  por estudios desde 2015  y en el reciente falso   proceso constituyente del  gobierno de Bachelet  es un Estado de bienestar, con una economía mixta, aceptando en ciertos sectores el libre mercado. El Estado en estos países mencionados anteriormente garantiza derechos sociales de calidad comenzando por la educación, la salud, pensiones y salarios que vayan de acuerdo al costo de vida. 

El Estado en este modelo socialdemócrata emprende nacionalizando recursos estratégicos para financiar derechos sociales con altos estándares de calidad como lo ha hecho Noruega con el petróleo. El agua en estos Estados es un bien público porque es necesario para la vida. Sin embargo, Chile es el único país del mundo que tiene privatizado este recurso vital y mucho más necesario aún  en la actual  crisis  climática que vive nuestro planeta. 

Seguramente, Piñera, Larroulet y el limitado Blumel argumentan que el modelo del bienestar escandinavo o nórdico están quebrados, que el modelo socialdemócrata no funcionó, no les crea, mienten. Estos países que fueron los más pobres y corruptos en Europa hasta fines del siglo 19, Finlandia hasta los años 60, se propusieron poner reglas éticas claras, invirtiendo en la educación y en los trabajadores para ser lo que son actualmente: la mejor calidad de vida del mundo, con la mejor democracia, con la mejor calidad de educación, con la mejor justicia social, con las mejores posibilidades de ascenso social etc… 

El ortodoxo Cristián Larroulet, consejero principal del tirano presidente de Chile, fundador, junto  con Joaquín  Lavín  de la universidad del Desarrollo (empresa que lucra con la educación, en donde se forman consumidores y soldados ideológicos del neoliberalismo) declaró en una entrevista semejante mentira “El problema del modelo socialdemócrata de los países escandinavos es la falta de innovación”. Estos países lo que más tienen es justamente innovación industrial, al tener limitados recursos naturales prácticamente toda su economía se basa en la innovación, es el caso de Suecia, Dinamarca y la  nórdica Finlandia. Y es  precisamente, en la actual revolución digital se necesita innovación y esta se construye con una alta calidad de la educación pública.    

En ese marco, la ciudadanía no quiere un modelo socialista o comunista puro. La ciudadanía exige simplemente  que paren el lucro con sus derechos sociales, que unos pocos avaros terminen de apropiarse y robarse esos derechos. Los que poco leen y piensan dirán quieren todo gratis. Hay que aconsejarles  salir de la caverna de la TV y medios que tienen por vocación manipular y desinformar. El verdadero ciudadano y ciudadana se educa para servirle a la sociedad, a la patria y no al mercado o a sus patrones. La verdadera libertad radica en la emancipación política  intelectual del ser humano, libre de dominación y manipulación para acceder a la verdad y al conocimiento. 

Para ser concreto, la derecha  mezcla efectivamente la libertad económica con libertad política. Claro porque ellos utilizan la política para proteger sus intereses económicos, por tanto, para ellos es algo intrínseco. Al contrario, la ciudadanía despojada de un estatus económico tiene que luchar para obtener la libertad para educarse políticamente, porque la política es la única arma social que tenemos los desposeídos  para tener una calidad de vida, ser felices con nuestras familias,  vivir en una sociedad con mejores oportunidades, con educación y libres de toda dominación social.   

En consecuencia, el concepto de  libertad  es otro  sesgo ideológico de los  acérrimos al mercado sin regulación estatal (neoliberalismo) es la concepción  de la libertad para hacer todo un negocio, predicando  que la mano invisible del mercado regula las injusticias, argumento teórico que es una falacia   o una ilusión porque el mercado puede ser corrompido por el que tiene más poder económico.  Es  precisamente esa libertad de la avaricia lo que ha hecho de los derechos sociales un negocio de unos pocos en nuestro país. La ciudadanía quiere y cree en el emprendimiento, pero se ha cansado que le vendan derechos básicos para combatir contra  la desigualdad y las injusticias. 

Volviendo a la  caricatura de cavernario, ésta  proviene de la obra de Platón “la República” libro 7 “La alegoría de la caverna”.  Quien describe algunos hombres desde su nacimiento han vivido en una caverna atado a los pies y a la cabeza mirando hacia una sola dirección, mirando figuras proyectadas por otros hombres en el muro con la ayuda de una fogata. Uno de éstos  hombres logra salir por primera vez en su existencia  de la caverna, en los primeros instantes tiene problemas para ver a causa de la luz, a medida que comienza adaptar su vista queda impresionado con el mundo exterior real. Lo que quiere decir Platón en esta alegoría es la existencia de dos mundos, el de las ideas que nos da el acceso a la verdad y al conocimiento, en contraposición con el mundo sensible, en donde existe la manipulación, los dominados por ideologías, las falacias  y los montajes. 

Por consiguiente, Chile está viviendo uno de  los momentos más importantes de su historia política, el pueblo  exige justicia social, que se controle la enfermiza avaricia de unos pocos, que se termine el lucro en los derechos sociales, que la política vuelva al sitio que le corresponde: la sociedad, no un recurso económico para políticos, para empresarios  corruptos y sus familias. 

El congreso actualmente es un nido del nepotismo, la mayoría  tienen a sus familiares trabajando en sus oficinas, ciertos senadores ya tienen instalados a sus hijos, hermanos o primos  en la cámara de diputados como los senadores: Coloma,  Van Rysselberghe, Bianchi, Girardi, Ossandon, Moreira y Kast. Políticos de peso como el hijo de Lavín o el hijo del diputado José Miguel Ortiz alcalde de Concepción, mi ciudad. Todos estos actores  políticos acumulan recursos económicos e influencias para instalar  fácilmente a sus familias en el vivir de la política con suculentos sueldos.  

Es por esa razón que la clase política Chilena se opone mayoritariamente a una Asamblea Constituyente, porque al haber una asamblea compuesta  exclusivamente por ciudadanos y ciudadanas se escribirá  una constitución desde cero, se regularía la actividad política prohibiendo el nepotismo en el congreso, se terminaría con la colusión de congresistas y partidos políticos  con el mundo empresarial.  El recurso de la política como una mina de oro para sus familias tendrá su fin con una Asamblea compuesta por legítimos representantes de las organizaciones sociales y la ciudadanía para escribir reglas justas y éticas  en una nueva Constitución democrática y soberana en el gran pueblo Chileno. 

La política no es de ellos, es de la sociedad, emana de la   democracia y esta le pertenece al pueblo. La  historia mundial lo demuestra, la tiranía que reprime y roba a su pueblo siempre cae. La democracia  y el Estado de  derecho que defiende esta oligarquía Chilena no son legítimos, no es soberano, la historia tarde o temprano los condenará porque la historia la hacen y escriben  los pueblos, no las castas oligárquicas que se aferran al poder reprimiendo, manipulando y mintiendo con sus serviles medios de prensa con periodistas faltos de ética profesional.  

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