Publicado Noviembre 26, 2020
El 10%, la oposición hace ruido para terminar con el gobierno de Piñera: adelantar elecciones presidenciales

Este segundo retiro del 10 % de las AFP se ha transformado en una fuerte disputa de los poderes ejecutivo y legislativo. Los grandes pensadores de la democracia siempre desconfiaron del exceso de poder en las manos de un solo gobernante. Montesquieu en su obra Espíritu de las leyes sostiene lo siguiente: “Todo hombre que tiene poder tiende a abusar [...] para que no abusen del poder, hay que, por la disposición de las cosas… El poder debe parar al poder”. Para este intelectual de las luces, quien tuvo una gran influencia de la primera República francesa, la disposición de las cosas es concretamente la separación de los tres poderes del Estado: legislativo, ejecutivo y judicial. El problema es que actualmente en las democracias modernas o emergentes este equilibrio de estos poderes ya no existe, al contrario, constatamos un enorme desequilibrio a favor del poder ejecutivo en las Repúblicas presidenciales o semipresidenciales.

Dicha disposición de las cosas en la arena política de nuestro país, es decir, la división de los tres poderes del Estado existe un gran desequilibrio. El poder ejecutivo gracias a la actual Constitución dispone de una concentración importante del poder político en desmedro de los otros dos poderes. Chile es una República presidencialista, en donde el presidente tiene en sus manos el poder de concurrir y proponer leyes; convocar a plebiscitos; nombrar y remover sus ministros; otorgar indultos; cuidar la recaudación de las rentas; manejar las relaciones internacionales; nombrar embajadores; etc. En contraparte, el poder legislativo tiene el poder de regular las atribuciones y funcionamiento del Parlamento, la discusión de los proyectos de ley, los vetos del presidente de la República, y la tramitación de las acusaciones constitucionales contra diversas autoridades. Además, los dos poderes pueden acudir al tribunal constitucional.

En ese contexto institucional, el presidente de la República Sebastián Piñera está teniendo una fuerte pugna de poder con el congreso para imponer cada uno su proyecto por el segundo retiro de las AFP. Esta pugna entre estos dos poderes no debiera mirarse de manera insignificante porque ahora hay voces y un proyecto de ley para inhabilitar a Piñera como presidente de la República.

El senador Alejandro Guillier (Independiente), por ejemplo, fue enfático en asegurar vía redes sociales que “Chile no resiste 16 meses más de Piñera». Al ser consultado sobre sus afirmaciones, el parlamentario respondió desde una actividad con dirigentes sociales, en el marco de un llamado al parlamento a legislar para posibilitar el acceso de independientes a la Convención Constitucional.

En mi columna anterior escribí sobre la legitimidad autoritaria, simbólica y carismática para una buena gobernanza. Efectivamente, e incluso, en los regímenes monárquicos, en los cuales el poder es total, se concentra en las manos del Rey, se necesitaban esas tres conjugaciones para ser un monarca con autoridad, respetado y querido. Para quienes vieron la extraordinaria serie Game of Trones basta con recordar el episodio cuando Geoffrey hijo de Cersei llegó a ser Rey y se paseó por primera vez en  las calles como el nuevo monarca  y su pueblo le lanzaba piedras desaprobando su reinado. Pues, esta serie es extraordinaria para analizar la mística del poder y la necesidad de los tres tipos de legitimidad para gobernar.

Otros autores como Nicolás Maquiavelo (1469-1527) pregona en su obra El Príncipe: el vínculo entre el gobernante y los súbditos. En medio de este vínculo, Maquiavelo se ocupa de la cuestión de si al príncipe le conviene más ser amado o ser temido. Para la moral clásica es importante que exista amor, unión y cohesión entre el pueblo y el gobernante. Maquiavelo rechaza frontalmente esta tradición. La respuesta que da a esta pregunta es clara e inequívoca: más vale ser temido que amado. El lazo del temor es más fuerte que el del amor, pues éste último depende de razones egoístas: si el príncipe ya no conviene y los ciudadanos no lo aman más, los hombres lo abandonarán; en cambio el miedo se mantiene por la posibilidad de sufrir un castigo, “que nunca te abandona”, para hablar como Maquiavelo.  El problema de Piñera que es más odiado que temido y prueba de ello son las tantísimas manifestaciones pidiendo su renuncia, gritadas en las calles, escrita en los muros a lo largo y ancho del país.

Carmen Hertz, diputada del Partido Comunista (PC), se sumó a la moción del excandidato presidencial, diciendo que la «única salida democrática posible es adelantar elecciones».

No podemos seguir hundidos en el desgobierno, en las violaciones sistemáticas DD.HH., en el abuso diario de la élite económica para la cual gobierna @sebastianpinera, en el ignorar descarado las necesidades del pueblo “, detalló en su cuenta de Twitter.

Asimismo, se expresó Daniel Núñez, de su misma bancada, quien señaló que el anuncio de Piñera, de recurrir al TC para vetar el segundo proyecto del retiro del 10% es «la gota que rebalsó el vaso».

“Esto francamente es el colmo, no solamente porque Piñera es un criminal que a través de la represión policial ha generado brutales violaciones a los DD.HH., sino que además porque él desconoce ahora la soberanía popular y la capacidad que tiene el Congreso para hacer leyes que representen el sentir del pueblo chileno “, aseguró

El diputado independiente Karim Bianchi promueve inhabilitar a Piñera. En declaraciones hechas en la Radio Soberanía, el parlamentario independiente por la región de Magallanes, fue claro al respecto y, de entrada, aseguró que con esta medida, Piñera «enciende los botones de alarma de un nuevo estallido social».

«Esto está poniendo bencina a un fuego que todavía está vivo, el presidente sólo ha profundizado la desesperación de la gente, no sólo se está pasando a llevar al Congreso, sino a la gente. Eso es una provocación, son 155 diputados y se aprobó por 130 diputados», dijo aludiendo al proyecto de retiro del segundo 10% de las AFP, aclarando que se trató de una votación a su favor «aplastante».

B. Spinoza [ 1632-1677] , otro autor que he citado en una columna anterior, sostiene que la  buena gobernanza es aquella que permite la estabilidad democrática mediante la concertación, no la tiranía ni el  despotismo de uno solo.  Si, en una sociedad determinada los sujetos no toman las armas contra un mal gobierno, es porque están bajo el imperio del terror, se produce orden público aparente. Sin embargo, la paz no es la simple ausencia de la guerra, es una virtud que se encuentra en la fuerza del alma. La obediencia es una voluntad constante de acuerdo con el derecho común de la sociedad en cuestión.

Un gobierno, en donde la paz es la inercia de los sujetos gobernados como un ganado, formados únicamente a la servidumbre, merece más bien el nombre de soledad que de gobierno. Cuando decimos que el mejor Estado es en donde los hombres viven en la concordia, una vida propiamente humana, una vida que no se define por el derrame de la sangre, ni por el cumplimiento de otras funciones propias de todos los  animales, es principalmente por la razón, la virtud del alma y la verdadera vida. Un gobierno por mucho que reprima jamás podrá destruir la rabia de los gobernados, porque tarde o temprano esa ira saldrá a la luz nuevamente.

Por otra parte, este miércoles, el diputado Pablo Vidal (RD) confirmó a través de su cuenta de Twitter que solicitó al presidente de la Cámara de Diputados y Diputadas, Diego Paulsen, una sesión especial para discutir la denuncia de presuntas «triangulaciones» de dinero por parte del presidente Sebastián Piñera a través de inversiones en las AFP. La denuncia fue realizada por el fundador de Felices y Forrados, Gino Lorenzini, quien cuestionó el rol de la Superintendencia de Pensiones en transacciones donde una empresa administrada por el fideicomiso de Piñera estaría «comprando» una AFP con los mismos fondos de pensiones de sus afiliados. Según Lorenizini: “triangulación, totalmente ilegal consiste en que Habitat «invierte» nuestros ahorros (de los fondos de pensiones de Habitat) en fondos de La Moneda, luego Moneda invierte en ILC (inversiones la construcción) e ILC es dueño de Habitat con los ahorros de los trabajadores que cotizan. 

En consecuencia, el presidente de Chile además de ser poco transparente, torpe, terco para gobernar, no sabe escuchar ni quiso comprender los resultados del plebiscito, en el cual una inmensa mayoría no quiere seguir siendo gobernada por una Constitución ilegítima ni tampoco por los cerrojos guardianes de la constitución Pinochetista:  el tribunal constitucional  y el 2/3 .  Es más, los constituyentes responsables de redactar una genuina carta magna para el Chile del futuro, deberían replantearse seriamente cambiar de una República ultra presidencialista por una con mejores grados de deliberación democrática como lo es un régimen parlamentario. La literatura de la ciencia política [1] comparada muestra con hechos empíricos que los regímenes de Monarquía o República parlamentarias son mucho más estables y democráticos que las Repúblicas semipresidencialista como Francia o presidencialistas como la Chilena.

 

[1] Juan J.Linz y Arturo Valenzuela (dir.), The Failure of Presidential Democracy. Comparative Perspectives,op.cit.