Publicado Octubre 22, 2020
El Líbero me acusa de haber incendiado con mis libros la Iglesia

Estimados contertulios y amigos, les escribo porque un pasquín llamado el Líbero me acusa de haber incendiado con mis libros la Iglesia. Ellos dicen que en el libro "Una luz sobre las sombras. Detenidos desaparecidos y asesinados de la Pontificia Universidad Católica de Chile", con el que colaboré gratuitamente, al igual que lo hizo Gabriel Salazar y mucha otra gente, fue el detonador de la quema de la Iglesia al señalar como un centro de torturas durante la dictadura.

1. Quiero decir que soy lo suficientemente rigurosa para que hasta ahora ningún DINO, incluyendo a Manuel Contreras que lo entrevisté dos veces y me entregó información que sirvió en los procesos, al igual que el general Baeza; me desmintieron.

2.- Siempre he estado por la justicia, la verdad que son las que verdaderamente aportan a construir una sociedad libre, justa y con futuro.

3.- Lo que escribo en el libro es una declaración de Héctor Vásquez Luncumilla, respecto a la participación de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica en sus torturas. Se refiere a Andrés Terrise. En el texto contextualizo quién era ese personaje diciendo que "Andrés Terrise Castro fue agente de la División Informática de la DINA y posteriormente de la CNI. En la DINA fue asesor de Ítalo Seccatore, Jefe de la Unidad de Computación, participando en el diseño organizacional y manejo de la Unidad Computacional L-5 que funcionaba en el departamento del edificio ubicado en Vicuña Mackena 69". Esta información fue tomada de tribunales, declaraciones entregadas por Luz Arce. En ningún momento digo que ese lugar fue un centro de torturas como acusa El Libero.

4.- hago esta aclaración porque me llamaron del episcopado señalándome que en las redes corrían informaciones que me ligan como instigadora del incendio a la iglesia por haber mencionado "que ahí se cometieron torturas". Ellos querían explicaciones para mañana hacer una declaración pública.

5.- Me parece peligroso. Me parece preocupante que traten de desprestigiarme ligándome con información falsa. Y me parece una pérdida de tiempo de la Oficina y los Servicios de Inteligencia que se preocupen de una periodista tan marginal.

Agradezco a todas y todos quienes me estiman, me consideran una periodista confiable, que jamás tuvo oportunidad en su país y debió usar su conocimiento para escribir libros que aportaran a la verdad.

Gracias, gracias