Las AFP y las Contradicciones del Neoliberalismo Chileno

En Chile hay un libere mercado a la chilena ¿Qué tipo de libre mercado sería? Un libre mercado que está lleno de trampas, favoreciendo solo a grupos económicos corruptos, y que el neoliberalismo que se adoptó si bien se ha implementado en sectores del no-estado, del mundo privado.

En este último tiempo dentro del contexto de la pandemia del Covid-19, se ha hablado mucho de la crisis en la economía familiar y las soluciones a ésta. La discusión ha generado un debate en torno si se debiesen o no sacar algún porcentaje del dinero que las personas han impuesto en el sistema financia previsional para poderla usar en este momento de aflicción económica. Partes del gobierno –considerado de derecha y de los partidos que apoyaron el modelo económico monetarista de Milton Friedman- se han opuesto a esta idea.

Bajo esta perspectiva, sería interesante estudiar las posibles opiniones de los padres del modelo neoliberal -o su extremo económico, el monetarismo- tendrían sobre el sistema de AFP. Que tiene un carácter de imposición obligatoria a cada individuo un porcentaje de su sueldo[1] ¿Qué opinaría sobre esto uno de los padres del modelo?

Friedrich Hayek, desde el manifiesto de su modelo político y social en Camino de Servidumbre (1985); apela a que el Estado y sus decisiones, no debe estar por sobre las personas. Es decir, las personas no debiesen verse promovidas por las decisiones que el Estado les podría imponer en sus vidas. Porque, sea o no sea buena lo que decide el Estado, el ser humano tiene una condición de libertad, que le debiese permitir tomar las decisiones por su cuenta. Luego, en el último libro que Hayek escribió antes de morir -La Arrogancia Fatal: Los Errores del Socialismo (2013). El autor escribe con un grado de argumentación mayor las críticas que tiene frente a las premisas que hay bajo los argumentos de carácter estatista.

Siempre haciendo referencia a la intromisión del Estado en la economía, y a favor de las libertades económicas individuales y subjetivas. Primero escribe sobre la condición de personas o instituciones expertas, afirmando que tales condiciones catalogadas de expertos no existen –la cuales es una de las críticas a los Estados centralizados-, simplemente, siempre hay una cantidad de información importante que no se toman a consideración para ciertas decisiones.

Además, le suma que los valores económicos tendrían un carácter subjetivo, o sea los valores económicas cambian de persona a persona dependiendo de sus percepciones. Por ende, los valores económicos al no ser objetivos, se convertirían en algo imposibles de medir a un nivel central. En segundo lugar, seguramente las personas de a pie, que día a día usan y manejan su dinero, sabrían mejor cómo y en qué usarlo, a diferencia de alguien ajeno a esa realidad -que para Hayek sería el experto- por la que tomarían mejores decisiones económica.  En tercer lugar, tomando en cuenta que los valores económicos son subjetivos y no objetivos, los expertos pueden tomar decisiones erradas, que finalmente, el costo de tal error lo van a tener que pagar los ciudadanos, no los expertos o institución central.

En resumidas cuentas, para Hayek (2013) las decisiones de una organización central de expertos van a inducir al error siempre. Ya que son ajenas a todas las realidades de las cuales debe tomas decisiones, y los valores económicos los tratan objetivamente como normas generales para todo ciudadano y comunidad, cosa que sería errónea, al ser los valores económicos subjetivos. Luego, el error cometido, sería pagado por los ciudadanos de a pie. Pero tal vez el argumento que para el neoliberalismo tiene más peso antes que lo anterior, es el hecho de perder la libertad de decisión. Aquellos son los argumentos de Hayek contra la centralización las decisiones económicas.

Ahora, bajo esas premisas citadas (Hayek, 2013) del autor paradigmático del neoliberalismo -quien vino dos veces a chile durante la dictadura (Caldwell & Montes, 2015)- seguramente criticaría la esencia obligatoria que tiene el sistema de AFP. Ya que este sistema, choca contra las libertades de las personas de tomar las decisiones que ellos quieran con sus ahorros. Además, los expertos están tomando decisiones económicas por sobre las personas, quienes sabrían mejor que hacer o no hacer con esos fondos, si dejarlos o no, si usarlos o no. Están poniendo las decisiones del Estado –y los privados- por sobre la libertad e decisión de las personas.

¿Qué interpretaciones podemos sacar de esta diferencia abismal entre las premisas de uno de los padres del modelo, con la puesta en práctica de este?

-Primero, que existen contradicción gigantesca entre las premisas neoliberales citadas y la aplicación del modelo chileno, particularmente en las AFP. El modelo monetarista chileno se sustenta  de forma autoritaria el tener que enmendar el 10% de su sueldo a las AFP. Esto se supone, ya que aparte de estar obligados, no se pueden retirar ni manejar como uno quiera, es decir uno pierde la agencia sobre el dinero, incluso en tiempos de crisis en la economía familiar como la que hoy en día se viven. Todo ello, es contrario a las premisas de Hayek (2013). Sobre las libertades individuales en lo que es en torno a la economía, a sus libertades como personas.

-Segundo, si la única forma que hubiese para que el monetarismo en chile se mantenga con vida es el autoritarismo del modelo de las AFP. Eso lleva a pensar, que la praxis del modelo es muy distinta a la teoría del autor citado. En otras palabras, sus postulados son utópicos e impracticable. Porque las AFP necesita de expertos, y se necesita de valores económicos generalizados y objetivos. Que es parte de las críticas que tiene sobre los modelos estatistas.  

-No hay neoliberalismo si no hay un alto grado autoritarismo en lo económico.  

¿Cuál es la ideológica y paradigmática de nuestros honorables políticos? Uno de los creadores del modelo es contrario a estas posturas.

Un salto interpretativo mayor, es que Chile nunca ha sido un país neoliberal. Las tesis de Garín (2019, 2017, 2016), Matamala (2017), y muchos otros autores, que postulan que en Chile hay un libere mercado a la chilena ¿Qué tipo de libre mercado sería? Un libre mercado que está lleno de trampas, favoreciendo solo a grupos económicos corruptos, y que el neoliberalismo que se adoptó si bien se ha implementado en sectores del no-estado, del mundo privado. Al final del día, protege a estos grandes grupos económicos, que tienen como base bancaria, el sistema AFP.

El discurso que hay de libertades económicas, en la praxis de la realpolitik es algo que no existe para el estrato de personas no dominante, la clase que no está en política, la clase que no es dueña de los grandes recursos del país, aquella clase no vive esa libertad proclamado por uno de los padres del modelo. Sus ciudadanos no son económicamente libres. Sin embargo, el discurso del ethos neoliberal se ha promovido a la ciudadanía, han sido acarreados ideológicamente a cierto comportamiento deseable por la autoridad Estatal (Foucault, 1998). Es decir, la praxis del modelo en Chile va en contra de tesis antropológicas y económicas que la misma teoría neoliberal critica.  

[1] Dinero que finalmente se va a grupos privados que terminan financiando la banca del modelo nacional contradice este discurso (Sol, 2016)

Referencias Bibliográficas:

Caldwell, B., & Montes, L. (2015). Friedrich Hayek y sus dos visitas a Chile. Estudios Públicos, (137).

Foucault, M. (1988). El sujeto y el poder. Revista mexicana de sociología50(3), 3-20.

Garin, R. (2017). La fronda: Cómo la elite secuestró la democracia. Editorial Catalonia.

Garin, R. (2019). La gran colusión: Libre mercado a la chilena. Editorial Catalonia.

Garin, R. (2016). El lobby feroz: Y la sociedad de las influencias. Editorial Catalonia.

Hayek, F. A. (2013). The fatal conceit: The errors of socialism (Vol. 1). Routledge

Los pilares del modelo económico chileno que las AFP resguardan. (2016, 10 agosto). Recuperado de http://www.fundacionsol.cl/2016/08/los-pilares-del-modelo-economico-chileno-las-afp-resguardan/

Matamala, D. (2017). Poderoso caballero: el peso del dinero en la política chilena. Editorial Catalonia.