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Publicado Julio 17, 2020
Pierde el presidente en las sombras: Cristián Larroulet
Cuerpo

Una especie de rasputín de pacotilla y fanático representante de la ortodoxia del sistema neoliberal, tal como él mismo lo reconoce.

Una especie de rasputín de pacotilla y fanático representante de la ortodoxia del sistema neoliberal, tal como él mismo lo reconoce. Hay gente que se extraña por su actuar, como también de su influencia en el gobierno, pero la verdad es que no tiene nada de extraño: es el “padre” ideológico de Gonzalo Blumel...

Por Javier Rebolledo

Cristián Larroulet hoy fracasó en el intento de salvar el legado neoliberal a través de las AFP y al parecer hoy mandó a acuartelar a la FACH, recordando los días previos al golpe militar. Larroulet viene ejerciendo desde hace tiempo un matonaje desesperado para proteger el modelo neoliberal que ayudó a crear. Antes que cualquier ministro él debiera salir de La Moneda, pero hábilmente eligió el cargo de “jefe de asesores” del presidente de la República, por ende no tiene un cargo de rango ministerial, es decir, responde directamente al ejecutivo “desde las sombras”. Una especie de rasputín de pacotilla y fanático representante de la ortodoxia del sistema neoliberal, tal como él mismo lo reconoce. Hay gente que se extraña por su actuar, como también de su influencia en el gobierno, pero la verdad es que no tiene nada de extraño: es el “padre” ideológico de Gonzalo Blumel, quien reemplazó en Interior a Andrés Chadwick. Larroulet estudió en la Universidad Católica y fue un cercano colaborador de Jaime Guzmán.

En dictadura trabajó en Odeplan de la mano con Miguel Kast, considerado uno de los padres de toda una generación de seguidores de la corriente neoliberal. En 1978 partió a estudiar economía a la Universidad de Chicago, lo que lo transformó en un “Chicago boys”. Posteriormente, Larroulet se desempeñó en la Universidad de Concepción -intervenida por la dictadura-, debido a que la intención de Miguel Kast era infundir el pensamiento neoliberal en todos los rincones del país “con criterio de urgencia”, para así evitar que en un futuro el socialismo hiciera de las suyas. Ahí, Larroulet compartió y estrechó vínculos con toda una generación de neoliberales, incluyendo varios que hoy están detrás de las AFP.

Después de la salida de los Chicago Boys del gobierno en 1982, Larroulet se transformó en jefe de gabinete de Hernán Büchi, ministro de Hacienda a partir de 1985, y fue un gestor ideológico de la vuelta al neoliberalismo duro por parte de la dictadura cívico militar.

En 1990, Larroulet fue parte del grupo fundador de la Universidad del Desarrollo, junto a Joaquín Lavín, Ernesto Silva (financista de la UDI) y Federico Valdés (ex presidente de Azul Azul). 

Durante la transición fue director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, ícono del neoliberalismo económico y compuesto en su mayoría por individuos conservadores en el aspecto valórico. En el primer gobierno de Sebastián Piñera, fue secretario general de la Presidencia, cargo en el que se encargó de asesorar a Piñera y ministros de Estado en su relación con el Parlamento. En la actualidad no ha cambiado mucho. Sólo que lo hace desde las sombras.

Larroulet no se va a detener porque es un fanático integrista peligroso, con mucho poder, desesperado, que ve como todo lo que creó con “tanta pasión” se cae a pedazos. Y se va a seguir cayendo a pedazos.

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