Políticos con la desvergonzada farándula en la sangre

Publicado Mayo 02, 2021
Políticos con la desvergonzada farándula en la sangre
Cuerpo
Lo que Chile necesita para superar este cambio de era y de paradigmas que se nos viene encima sin vuelta atrás, es un ser humano muy humano, muy preparado, informado y poseedor de una inteligencia emocional suficiente como para darse cuenta que al llegar al poder, en sus manos estará el futuro, la calidad de vida, las esperanzas de millones de personas y la recuperación de nuestra Tierra.

“No puedo resistir la tentación farandulera, que es lo que hay en realidad en mi sangre, el populismo y la farándula” (Pamela Jiles en el capítulo 114 de Comando Jungla, el 27 de abril).

Una forma circense de optar al poder y de gobernar a la sociedad está funcionando hace ya bastante tiempo en Chile -y en varios países del mundo-, sin que los votantes menos avispados se hayan dado cuenta de lo peligroso de este nuevo estilo, que ha convertido el quehacer político en un espectáculo frívolo, tal como lo confesó con total desparpajo la en este momento muy popular Pamela Jiles. La abuela, como fue bautizada a mediados de la década del 2000 cuando participó en los programas del corazón “Intrusos” y “Sálvese quien pueda”, reconoció con absoluta naturalidad “no puedo resistir la tentación farandulera, que es lo que hay en realidad en mi sangre, el populismo y la farándula”. En su edición del 27 de abril pasado, la transmisión número 114 de Comando Jungla aumentó considerablemente la participación de su público, por la presencia de esta vedette política, tan de moda en la actualidad, que hace confesiones extravagantes, que suenan a bromas, pero en el fondo reflejan una realidad...

Al margen de que es inevitable reconocer su agudeza, su manejo mediático y que fue su esfuerzo el que logró que sus “nietecitos” pudieran retirar el diez por ciento de sus fondos previsionales en tres oportunidades, Pamela Jiles ha protagonizado una serie de performances dignas de la diputada italiana Iliona Storner, más conocida como La Cicciolina, cuyo acto político más recordado se dio en 1990, cuando antes de la Guerra del Golfo, propuso a Saddam Hussein sus servicios sexuales a cambio de que firmara la paz en el Medio Oriente. Su propuesta no fue aceptada...

Claro que Iliona era una actriz porno y prostituta, mientras Pamela es una periodista inteligente y muy lejos de la farándula sexual, aunque su pareja, el candidato a gobernador Pablo Maltés, haya puesto un toque de “tontera” erótica en sus declaraciones, cuando descartó conflicto de interés con Jiles diciendo “para que no haya nepotismo tenemos abstinencia de tres años”. Ella volvió a repetir la extravagante y poco usual declaración en una entrevista muy reciente con Amaro López Pablo y Sergio Lagos, que canal 13 censuró porque sus figuras periodísticas fueron englutidas vergonzosamente por la ávida e insolente candidata a la presidencia de Chile, que es capaz insultar sin cargo de conciencia a los que le caen mal o ventilar su vida privada -sea o no verdad lo de la abstinencia- con tal de generar puntos de rating.

Su inteligencia y su experiencia como periodista en una gran diversidad de espacios le permiten usar todas las técnicas que ha aprendido acerca de la cultura audiovisual y el marketing político, tan bien usado por Trump, con quien algunos ya la comparan…  Ese es el peligro: nadie en Estados Unidos pensó que Trump podía convertirse en presidente, muy pocos en Chile creen que la Jiles lo logre… Cubierta de plumas, disfrazada de superwoman o vestida de militar frente a la Moneda mientras una de sus acompañantes posa desnuda -tal como ya lo hizo-, capaz que logre lo que una minoría teme que pueda suceder cuando ven cómo su popularidad sube en las encuestas cada vez que hace alguno de sus shows o ningunea a los políticos o a personajes que han perdido su popularidad…

Trágico ejemplo de farandulización

Entre los ejemplos de personajes que llegaron al poder por su cara bonita o su popularidad como figuras del espectáculo está Ronald Reagan que, de cowboy secundario del celuloide, se convirtió en el hombre más poderoso y odiado del planeta, cuando fue electo como presidente de Estados Unidos. Todo lo que ocurrió en Guatemala en la década de los ochenta fue en gran parte responsabilidad de este actor de tercera categoría manejado por la CIA, el Pentágono y otros personajes en las sombras, que apoyó al ejército guatemalteco en la masacre de unas cien mil personas, la mayoría indígena.  

El gobierno norteamericano era consciente de la carnicería en Guatemala y otros países de América Central, donde la matanza a causa de la política de exterminio a los nativos de Reagan se extendió por El Salvador, donde fueron asesinadas más de 70 mil personas; por Nicaragua con más de 20 mil muertos; por Honduras con doscientas desapariciones y alrededor de cien mil masacrados en Guatemala mientras el tenebroso presidente de Estados Unidos estuvo en el poder. Sin duda, es uno de los ejemplos más trágicos de la farandulización de un quehacer que debería estar en manos de personas conscientes, honestas, humanas y leales a su patria y a su gente…

Otros personajes más inocentes que entraron en el juego del poder a través de la TV o el cine fueron “Palito” Ortega, famoso cantautor argentino, y Arnold Schwarzeneger, actor norteamericano. Ambos llegaron a ejercer la gobernación de una provincia, el primero, y de un estado, el protagonista de “Terminator”.

En el diario electrónico Calameo, Rafael Aguilar habla de “los candidatos del tipo polilla, atraídos fatalmente por las cámaras de televisión” y el medio de comunicación argentino on line HOY se refiere a los “mediáticos con miras a las elecciones municipales 2021.

-La política está más farandulizada que nunca -advierte HOY-. La temporada electoral municipal se inicia con varias figuras de los medios y el show. Periodistas, conductores, exmodelos, deportistas y más aspiran a la concejalía mientras que otros sueñan con la intendencia.

Y entre los candidatos nombra a los presentadores de TV  Víctor “Churey” Vásquez y Dani Ríos quienes aspiran a la intendencia de Alberdi y de la ciudad de Elisa respectivamente; para ese mismo cargo postula el también periodista y conductor Diego Agüero.

En Paraguay las cosas no son muy distintas… La ex cronista y presentadora farandulera Navila Ibarra y el bailarín e instructor de Baila Conmigo aspiran a la concejalía de Asunción. La ex Miss Paraguay Jéssica Serví se candidatea a concejala y el instructor de mediáticos Gustavo “Batata” Segado se postulará para concejal por la Intendencia de Asunción. La exmodelo Rossana Barrios quiere llegar a ser concejal de San Lorenzo, al igual que su excompañero en el reality show Baila Conmigo Paraguay, Cristian Giménez “El Rasta”.

La construcción del espectáculo político

Hace más de 25 años, un profesor norteamericano llamado Murray Edelman escribió un libro que tituló “La Construcción del Espectáculo Político”. Y resulta impactante cómo, hace un cuarto de siglo, este hombre que falleció en 2001 a los 82 años, describió la farandulización de la política, hoy en pleno apogeo…

El texto, publicado por Editorial  Manantial y hoy de libre acceso a través de Internet es, sin duda, un interesante análisis sobre cómo funciona el sistema político y responde a diversas preguntas, entre las cuales el autor analiza las consecuencias que tiene la preocupación del público por las noticias políticas como espectáculo, de qué modo este show afecta al público y cuáles son las implicaciones de esta situación para la democracia.

El libro es un duro golpe al idealismo democrático, cuando asegura que la política no busca el bien de la mayoría ni se analiza racionalmente, sino que se trata un espectáculo fantasioso, ambiguo y distorsionado. Y este show sería montado por grupos de gran poder económico con el objetivo de elaborar distintos dramas que satisfagan emotivamente los miedos y esperanzas de una sociedad.

Murray fue continuador de Foucault y profesor de la Universidad de Wisconsin, donde difundió sus ideas, entre las cuales sobresalía que la comunicación política es pura dramatúrgica y que la mayoría de sus componentes no tiene ni relevancia, ni urgencia, ni utilidad social, sino más bien serían el resultado de la búsqueda de adaptarse a las pautas de los medios de comunicación de masas…

-Los políticos, funcionarios y periodistas cuyas carreras dependen de historias de actualidad -asegura Edelman-, los abogados de causas y un alto número de personas continuamente interesadas, conmovidas, entretenidas o cosquilleadas por las noticias, constituyen un público ávido del espectáculo político. Para ellos hay triunfos y derrotas semanales, diarias, a veces de hora en hora, que dan pábulo a esperanzas o miedos, un popurrí de acontecimientos que marcan tendencias y aberraciones, algunas de ellas históricas.

Según este autor, si queremos transformar la frivolización de la política en un quehacer más serio debemos apuntar a un cambio decisivo que “requiere una lucha basada en la esperanza”, pero lo más importante sería analizar la naturaleza y las consecuencias del espectáculo de la política en sí mismo, como una parte de la lucha por obtener cambios importantes.

No volver a equivocarnos

En una documentada columna que publicó CIPER, el investigador social Noam Titelman muestra que quienes triunfan en las elecciones están crecientemente definidos por los medios masivos y sus formas de contar los problemas.

-Ese lenguaje, que permite a los líderes tener éxito en la TV y las redes -asegura-, caricaturiza los temas complejos y limita la capacidad de la política de darles solución, pues esos problemas no se explican con frases cortas, no son entretenidos y no requieren cooperación. Dicho de otro modo, si el problema que tenemos es una política farandulera, entonces el problema también está en los medios de comunicación.

Tal como lo explica la introducción que hace CIPER al escrito de Titelman, “la política se fue transformando en ´algo que pasa en la tele´ y esa farandulización -que implica hablar con cuñas cortas y enfatizar lo entretenido y el conflicto- reduce la capacidad de la política de resolver problemas complejos que, por lo general, son fomes, lentos y requieren cooperación”.

-En nuestro programa -declaró Milko Macari en Mentiras Verdaderas de la Red al referirse al capítulo 114 de Comando Jungla- Pamela Jiles mencionó a Rosa de Luxemburgo cuando dijo “yo creo en el asalto al poder, el poder no es algo que llega pacíficamente”. Esa declaración conlleva violencia, ella no cree que llegar al poder sea una cosa tranquila, bien pensada. Me imagino que busca un gobierno de la muchedumbre, lo cual es bien caótico.

-Jiles capitaliza el descontento, la rabia, la agresión, mediante símbolos kitsch, pero efectivos -asegura el abogado e investigador Rodrigo Pérez de Arce en la página Web de CNN-. La falta de vergüenza es una aliada formidable para destacar en nuestro escenario, aunque sea a costa de tensar las febles costuras del sistema democrático.

A juicio de Macari, los chilenos podemos volver a equivocarnos a pesar de que el sistema tiene voluntad y capacidad de resolver los conflictos y de buscar salidas consensuadas. “Estamos en un momento de crisis que refleja los aciertos y errores del pasado, pero eso no significa que estemos libres de volver a cometerlos”, asevera.

Sobre el mismo tema, el abogado Cristóbal García Huidobro agrega que “lo hemos pasado pésimo” y espera sinceramente que “casi como un milagro, surja un liderazgo y un nivel de patriotismo suficiente para saber lo que tenemos que hacer e ir en ayuda de lo que toda la gente requiere, al margen de salvar los propios intereses”.

-Necesitamos políticas públicas sabias para resolver los tremendos problemas que hoy tenemos -dice-. Un gobierno de unidad nacional. Y ahí no veo a Jiles como una carta viable.

Y mientras tanto, la candidata a la Presidencia del Partido Humanista sube como espuma en las encuestas, catapultada por la rabia que produce la injusticia, por la tozudez de un presidente que no entendió nada, por el abuso de los más poderosos, por los atropellos a los derechos humanos que comenten los carabineros, por un sistema de AFP que demostró ser absolutamente abusivo y por una gran cantidad de políticos que robaron a manos llenas.

Sin embargo, a pesar del dolor y de la rabia, en estos momentos, en vez de asaltar el poder como sugiere Jiles, lo que Chile necesita para superar este cambio de era y de paradigmas que se nos viene encima sin vuelta atrás, es un ser humano muy humano, muy preparado, informado y poseedor de una inteligencia emocional suficiente como para darse cuenta que al llegar al poder, en sus manos estará el futuro, la calidad de vida, las esperanzas de millones de personas y, tal vez también, la recuperación de nuestra Tierra. ¿Acaso es mucho pedir?

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Lo que Chile necesita para superar este cambio de era y de paradigmas que se nos viene encima sin vuelta atrás, es un ser humano muy humano, muy preparado, informado y poseedor de una inteligencia emocional suficiente como para darse cuenta que al llegar al poder, en sus manos estará el futuro, la calidad de vida, las esperanzas de millones de personas y la recuperación de nuestra Tierra.
Pamela Jiles es la única figura que no teme el sambenito de “populista” al que huyen los políticos de seudo-izquierda. En esencia es así, si entendemos populismo como empuñar las banderas del pueblo, de los pobres del campo y la ciudad. Cosa distinta es la demagogia que practican los políticos institucionales para engañar electores con promesas que jamás cumplen.
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