Publicado Mayo 27, 2021
¿Qué palogruesos estarán sobre la nueva Constitución?
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Los Constituyentes representantes del pueblo menospreciado por la oligarquía y la clase política como, así también, la participación activa de la sociedad permitirán avanzar hacia una nueva Constitución no tutelada por los de siempre.

Al parecer después de las elecciones del 15 y 16 de mayo de 2021 todos son vencedores, cuan más cuan menos todos sacan resultados positivos y otros no tanto con las elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales, pero la realidad queda reflejada en los electos de la Convención Constituyente: por una parte la alianza Chile Vamos obtuvo 37 escaños en la Constituyente; Unidad Constituyente 25 escaños; Apruebo Dignidad 28 escaños; Pueblos Originarios 17 escaños[1] y los Independientes 48 escaños.

Al parecer todo un logro del Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019, la cual permitió realizar votaciones con la misma lógica de la calculadora de los poderes oligárquicos y económicos, un acuerdo o cocina que no dejó del todo contentos a la gran mayoría de la sociedad chilena pero al menos era una vía para la transformación y los cambios a lo cual apostó el electorado y las organizaciones barriales y territoriales de la sociedad para converger en listas de independientes que entre sus objetivos y sus propuestas de mayor sintonía con la sociedad descansa en la Lista del Pueblo, entre una de las más votada y con representación de la población.

En ella no encontraremos apellidos vinosos ni de la aristocracia, no, todo lo contrario, personas como Giovanna Grandón (Tía Picachu) que representa la realidad de muchas familias chilenas que se esfuerzan en cada nuevo amanecer para darles lo mejor, o Rossana Vidal Hernández que viene del mundo más académico, solo las menciono para vislumbrar los matices que la conforman, o mejor dicho, la realidad de una sociedad invisibilizada por los poderes hegemónicos caracterizado por frases tales como: “la justicia en la medida de lo posible” (Patricio Aylwin)[2]; “crecer con igualdad”[3]; “dejemos que las instituciones funcionen”[4], entre otras, que nos ha demostrado cómo el poder de la oligarquía ha manejado y jugado con el pueblo haciéndoles creer que en sus manos se encontraría la solución a las problemáticas sociales, tales como: vivienda, salud, educación, medioambiente, equidad de género, cultura, y que solo bastaba dejar funcionar las reglas del equilibrio de mercado a través de la oferta y demanda para lograr el famoso eslogan “Chile la alegría ya viene”[5].

Pero, como en toda fábrica neoliberal los seres humanos son un número estadístico y los procesos de producción obedecen a una planificación de costos y beneficios, los que durante 30 años reportaron cuantiosas tasas de retorno para sus dueños (los palogruesos), mientras tanto, las desviaciones del proceso eran solucionadas con un lápiz y un papel cada cuatro años por medio de políticas públicas focalizadas sin entender los aumentos en la abstención de los procesos eleccionarios y que todo privilegio del sistema político-económico tiene un límite: la dignidad humana.

Dignidad Humana entendida como un derecho humano y principio fundamental de todo ser humano por el hecho de ser y gozar de respeto y derechos sociales, que se antepone a los modelos y sistemas políticos, económicos y culturales haciendo explotar la hoguera con millones de seres humanos protestando de Arica a Punta Arenas para transformarnos en lo que hoy estamos viviendo, un proceso Constituyente completamente nuevo.

Sí, es verdad, un proceso nuevo pero con las reglas de los (2/3) para llegar a acuerdos, firmado el 15 de noviembre de 2019, que los actuales Constituyentes tendrán que debatir para no caer en la elitecracia de la cocina política, y, también es cierto, que los Independientes son mayoría, pero, los acuerdocracia institucionales representados en la Unidad Constituyente[6]; Apruebo Dignidad[7] y Vamos Chile[8], suman más. Es por eso que, la representación popular más que nunca debe hacerse sentir a través de cabildos y asambleas barriales, territoriales y regionales para no dejar al laissez faire a sus Constituyentes y que éstos no olviden ni se dejen influenciar (cooptar) por la institucionalidad representada en los tres Pactos antes mencionados ya que ellos siguen con el poder suficiente para la instauración de una nueva institucionalidad basada en acuerdos para seguir ejerciendo la cocina de sus beneficios, granjerías y prebendas. En consecuencia, los Constituyentes independientes y del pueblo no deberían olvidar las historias de migajas que por siglos el poder económico y sus representantes del poder ejecutivo, legislativo y judicial han horadado la dignidad humana aplastando los movimientos sociales del pueblo chileno reflejadas en las matanzas de comienzos del siglo pasado y las mutilaciones más recientes.

Es por ello esencial hacer prevalecer y reconocer a los Luchines, obreros, mineros, profesoras, a los ancianos con pensiones de miseria, a los jóvenes prisioneros del CAE[9], a los habitantes de tomas, a los campesinos, a los trabajadores empobrecidos y a aquellos que han nacido y siguen naciendo en la desigualdad y sin oportunidades. Ellos son sus representados y ustedes sus representantes que deberán cumplir un mandato obediencial del pueblo, se deben a ellos y ellas, no lo olviden nunca, sean transparentes en sus reuniones, comisiones, hagan a la sociedad partícipe de esta nueva geografía que deseamos para Chile. No permitan que la oligarquía, la institucionalidad vigente y presente entre los Constituyentes y los poderes económicos les secuestren para hacer fracasar esta oportunidad porque a la sociedad les ha costado vidas, ojos, desvelos, violaciones a los derechos humanos y presos políticos de la revuelta que aún no tiene justicia.

No compren discursos de supuestos estadistas y sus asesores ni mucho menos actúen como ellos y no permitan que los palogruesos les señalen los principios de la nueva Constitución, es por eso importante reconocer como ha actuado en estas décadas la oligarquía chilena y su clase política en la frase de Ricardo Froilán Lagos “...quiero decir que entre los de arriba estamos el presidente, los ministros, los parlamentarios y otros palogruesos más palogruesos que nosotros[10]. Me pregunto: es esta la democracia participativa que impregnarán en una nueva Constitución los Constituyentes del duopolio[11] representado en la Convención.

Al respecto quiero referirme a los Constituyentes, en específico, académicos y abogados constitucionalistas (seis), quienes en una entrevista señalaron que el quórum de los 2/3 debiera respetarse en la nueva carta magna (aprobación de  normas) independiente de establecer otras formas de votación y participación de la ciudadanía[12]. Si bien es cierto, el veto impuesto por la derecha fue quebrado por la irrupción de los Independientes, no debemos olvidar que los Constituyentes representados por la Unidad Constituyente y Chile Vamos representan el duopolio que ha permitido en los últimos treinta años aplicar la justicia en la medida de lo posible; aprobar regímenes impositivos con una baja tasa para las empresas; establecer leyes o prorrogar decretos que favorecen al gran poder económico financiero empresarial (ley de pesca, DL 701 forestales, royalty minero), que ha sido la fuente del enriquecimiento de una minoría y el abismo de desigualdad para la población chilena.

Al considerar lo antes expuesto, los Constituyentes representantes del pueblo menospreciado por la oligarquía y la clase política como, así también, la participación activa de la sociedad permitirán avanzar hacia una nueva Constitución no tutelada por los de siempre. Porque recordemos, este nuevo proceso no es precisamente una asamblea constituyente como la iniciada el 18 de octubre de 2019 sino más bien, el resultado de una clase política temerosa con un 98% de rechazo de la sociedad chilena ante un despertar de los derechos sociales y de la dignidad humana.

[1] Escaños reservados para pueblos originarios: Mapuche (7); Aymara (2); Rapanui (1); Diaguita (1); Quechua (1); Colla (1); Chango (1); Kawésqar (1); Yagán (1); Atacameño (1).

[2] Discurso asunción 1990.

[3] Frases habituales entre los personeros del duopolio (Ex Concertación-Nueva Mayoría y Chile Vamos) en los que transitó el país entre 1990 a la actualidad.

[4] Idem.

[5] Lema opción NO del plebiscito del 5 de octubre de 1988, para decidir la continuidad de Augusto Pinochet hasta el 11 de marzo de 1997.

[6] Unidad Constituyente, alianza política conformada por los partidos del orden: Democracia Cristiana; Partido Socialista; Partido Radical, Partido Por la Democracia; Partido Progresista; Partido Ciudadanos, www.servel.cl.

[7] Apruebo Dignidad, alianza política entre Partido Comunista y Frente Amplio (Revolución Democrática; Convergencia Social; Comunes; Partido Liberal), www.servel.cl.

[8] Vamos Chile, alianza política entre Renovación Nacional; Unión Demócrata Independiente; Evopoli; Partido Regionalista Independiente, www.servel.cl

[9] CAE, Crédito con Aval del Estado utilizado como un mecanismo de financiamiento para cursar estudios superiores con una tasa de interés de UF+2% anual. El plazo del pago de la deuda (crédito) es de 5 a 20 años.

[10] https://citas.in/autores/ricardo-lagos

[11] Constituyentes del duopolio representado por la Ex Concertación-Nueva Mayoría y Chile Vamos.

[12] La tercera PM “Los seis superexpertos de la convención: constitucionalistas electos apuestan por mantener regla de los 2/3”, de Javiera Matus y Leslie Ayala, 20 de mayo de 2012, 14:45 horas.

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