Reportaje de The Guardian califica de “carnicería” la represión contra manifestantes en Chile
Cuerpo

En dicho artículo también abordan el caso del estudiante ecuatoriano Romario Veloz, quien murió tras recibir un impacto de bala disparada por un militar en La Serena.

En dicho artículo también abordan el caso del estudiante ecuatoriano Romario Veloz, quien murió tras recibir un impacto de bala disparada por un militar en La Serena.

Un reportaje de The Guardian realizó un balance de la acción policial en Chile y expuso las cifras que hasta ahora maneja el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH): 23 fallecidos, 7.000 detenidos y 2.300 heridos durante las protestas.

El artículo titulado “La represión de las fuerzas de seguridad de Chile deja un saldo de muertos y cuerpos rotos” parte relatando el caso del joven ecuatoriano Romario Veloz, fallecido tras ser alcanzado por la bala de un militar el pasado 20 de octubre en La Serena.

“Más de un mes después, las fuerzas de seguridad del país han sido acusadas de un catálogo de graves abusos de los derechos humanos contra los manifestantes, que incluyen tortura, violencia sexual y ejecuciones extrajudiciales”, puntualiza el medio británico.

Según The Guardian, “el número de manifestantes es tan alto que los observadores de derechos humanos concluyen que la carnicería es el resultado de una estrategia deliberada”.

En conversación con el abogado y académico de la U. de Chile, Claudio Nash, “estos no son casos aislados, y todo se puede interpretar como una malla de violaciones graves, generalizadas y sistemáticas”.

the GuardianJohn Bartlett

Chile security forces’ crackdown leaves toll of death and broken bodies

Hastily cramming spare clothes into his rucksack, Romario Veloz left his mother’s home in the Chilean beach city of La Serena on the afternoon of 20 October to attend his first ever protest.Lire cet article sur theguardian.com >

Columnas populares

Columnas más populares de las últimas 2 semanas.

Lo que Chile necesita para superar este cambio de era y de paradigmas que se nos viene encima sin vuelta atrás, es un ser humano muy humano, muy preparado, informado y poseedor de una inteligencia emocional suficiente como para darse cuenta que al llegar al poder, en sus manos estará el futuro, la calidad de vida, las esperanzas de millones de personas y la recuperación de nuestra Tierra.
Pamela Jiles es la única figura que no teme el sambenito de “populista” al que huyen los políticos de seudo-izquierda. En esencia es así, si entendemos populismo como empuñar las banderas del pueblo, de los pobres del campo y la ciudad. Cosa distinta es la demagogia que practican los políticos institucionales para engañar electores con promesas que jamás cumplen.
Desde el 28 de abril (y en momentos en que escribo esta nota), las manifestaciones de la sociedad civil colombiana en contra del proyecto de Reforma Tributaria (la décima en 7 años y la segunda en el gobierno de Duque) que buscaba -como siempre- gravar con impuestos a las clases más golpeadas con las crisis, es decir, a los asalariados y a los más de 55% de informales que se rebuscan la vida en las principales ciudades del país.
El poder constituyente es un poder racional que se apoya en la deliberación constituyente, en el protagonismo de las voces-cuerpos que han sido sistemáticamente acallados. El proceso constituyente supone dejar espacio, asumir la presencia de la vida, escuchar a los cuerpos-voces que han sido postrados y silenciados.
Una semana después que comenzaran las movilizaciones sociales en Colombia, las Naciones Unidas y la Unión Europea condenaron este martes 4 de mayo la violencia de parte de las fuerzas de seguridad para reprimir la protesta social.