Una enorme multitud se reunió anoche en la Plaza de la Dignidad para reivindicar la rebelión y anunciar un 2020 intenso
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Convocadas por las redes sociales, decenas, tal vez cientos de miles  de personas, llegaron anoche hasta la Plaza de la Dignidad de Santiago para esperar un ‘Año nuevo con dignidad’, en un ambiente festivo y reivindicativo. 

Convocadas por las redes sociales, decenas, tal vez cientos de miles  de personas, llegaron anoche hasta la Plaza de la Dignidad de Santiago para esperar un ‘Año nuevo con dignidad’, en un ambiente festivo y reivindicativo. 

La llegada de personas, de manifestantes llenos de esperanzas por el nuevo año que se inicia en un ambiente de intensa convulsión social, fue masiva pese a las iniciales amenazas del Intendente Felipe Guevara de “copar” la plaza con más de mil policías. 

Finalmente, ayer por la tarde, un juez de un Juzgado de Garantía de Santiago acogió un recurso contra la Intendencia y decretó que los ciudadanos tienen el derecho de manifestarse y reunirse libremente. Con un gigantesco espectáculos de luces, fuegos artificiales aportados por los mismos manifestantes, familias enteras se congregaron desde temprano en la emblemática explanada, en la cual, a diferencia de días anteriores, no se apreció tanta presencia policial.

En el lugar se instalaron mesas, músicos y hasta parrilladas, así como infinidad de banderas de Chile y del pueblo mapuche, y carteles con las más importantes demandas de las manifestaciones que marcaron la vida en el país desde el 18 de octubre.

Asimismo en la fachada de la Torre Telefónica se proyectaron con luces durante la noche numerosas consignas y de manera recurrente la palabra ‘dignidad’.

Aunque el ambiente festivo prevaleció en la plaza, en algunas de las vías de acceso ocurrieron enfrentamientos entre las fuerzas policiales y manifestantes, pero sin que ello opacara la celebración de decenas de miles de personas en una de las concentraciones más grandes de las últimas semanas.

Producto de la crisis social y política que vive Chile, el gobierno suspendió para este fin de año los festejos masivos, incluido el tradicional espectáculo de fuegos artificiales de la torre Entel, en el centro de la ciudad.

Pero ello no impidió que decenas de miles de personas se concentraran en la plaza de la Dignidad, centro neurálgico de las manifestaciones que casi a diario se realizan desde el 18 de octubre en reclamo de cambios profundos en el país a favor de un Chile más equitativo y digno.

Una vez más, grupos musicales interpretaron algunas de las canciones que se han convertido en himnos de la protesta popular, como ‘El baile de los que sobran’ y ‘El derecho a vivir en paz’ de Víctor Jara. Con información de Prensa Latina

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