Portales
Felipe Portales

Sociólogo titulado en la Universidad Católica de Chile. Ha sido Visiting Scholar de la Universidad de Columbia (1984-1985); asesor de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores (1994-1996); profesor de la Universidad de Chile en el Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI) y en el Área de Humanidades de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. En esta última facultad actualmente es académico en la cátedra de Historia Contemporánea de Chile.

 Haz clic aquí para ver  sus libros publicados.

A estas alturas lo único que puede llamar la atención es el despilfarro histórico efectuado por la izquierda que, en lugar de tratar de orientar y conducir la revuelta social en una perspectiva clara de Asamblea Constituyente y de sustitución del modelo neoliberal; se subordinó, directa o indirectamente, a este nuevo fraude de las dos derechas.
Y la futura “Convención Constitucional” ¡tampoco será democrática!, puesto que la regla esencial de la democracia es que las decisiones colectivas de un pueblo o de una organización social deben ser adoptadas por mayoría.
lamentablemente con el actual “proceso constituyente” tampoco podremos tener una Constitución democrática; ya que la “Convención Constitucional” estará impedida de aprobar democráticamente (por mayoría) un nuevo texto. El inmodificable quórum de los 2/3 le permitirá a la derecha tradicional vetar toda disposición con la que no esté de acuerdo..
El punto casi increíble y que demuestra una total irresponsabilidad y negligencia (¿criminal?), es que actuó de manera completamente inconsecuente abriendo casi todo el país para las vacaciones e instando a que los alumnos volviesen a los colegios a principios de marzo (obviamente, todo con los “debidos resguardos”)
No todo lo que publica es necesariamente a favor de la violación de los derechos humanos de nuestro pueblo. Aunque claro, las excepciones son extremadamente difíciles de encontrar. Pero aquí van tres, partiendo por una ¡del sábado pasado!
Foto: pintura de la masacre de los inocentes, Rubens (1621)
Tanto El Diario Ilustrado, El Mercurio y La Nación aprobaron automáticamente la actuación de las autoridades y la matanza de obreros, culpando a estos últimos de todo lo sucedido.