GERAN
Gerardo Muñoz

Gerardo Muñoz es profesor en Lehigh University, Pensilvania. Sus libros más recientes son La fisura poshegemónica (Doblea editores, 2021) y la edición crítica de Vendaval en los cañaverales (Linkgua, 2020).

Twitter: @GerardoMunoz87

La fuerza del soberano había sido una cortina de humano para los movimientos efectivos de la legalidad y del constitucionalismo originalista. Lo mismo podemos decir de la clase intelectual conservadora, que ahora veía en Trump la figura de un “pobre diablo” irresponsable y caótico.
La movilización total norteamericana no debe entenderse bajo las viejas rúbricas ideológicas o políticas del pasado siglo; es una nueva liberación enérgica que vuelve a poner en escena la guerra civil tras el agotamiento de las mediaciones económicas y políticas que alguna vez estabilizaron el pluralismo de los intereses y de la comunidad, pero que ahora se muestran incapaces de cumplir su labor.
¿Cuál es el ámbito de la legalidad del presidente Trump? La respuesta es concreta: la oficina presidencial y los guardianes de la institución intra-ejectutiva “Office of Legal Council” del Departamento de Justicia, encargada de la revisión y aprobación de los mandatos presidenciales.