Juan Pablo
Juan Pablo Cárdenas Squella

Periodista y profesor universitario de vasta trayectoria. En el 2005 recibió en premio nacional de Periodismo y, antes, la Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa. También obtuvo el Premio Latinoamericano de Periodismo, la Houten Camara de Holanda (1989) entre otras múltiples distinciones nacionales y extranjeras. Forma parte de los sesenta periodistas del mundo considerados Héroes de la Libertad de Expresión, reconocimiento hecho por la Federación Internacional de Periodistas.

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De lo que parece no existir duda es que la clase empresarial debe haber quedado muy satisfecha con la votación de Sebastián Sichel por sobre sus tres contrincantes de la derecha partidista. Él es reconocido como uno de los suyos, aunque éste insista en su total independencia. Es un secreto a voces, además, que la clase uniformada también ha quedado más tranquila con el rendimiento de los comunistas.
Ni el mayor opositor del actual Gobierno actual habría concebido la forma en que las autoridades de La Moneda bloquearon la instalación de esta entidad encargada de redactar una nueva Constitución Política.
si bien se hace muy difícil concebir una democracia sin partidos, lo claro es que con los actuales nuestra democracia va camino a extinguirse por todos sus vicios, zigzagueos políticos, pobres propuestas y falta de convocatoria.
Los candidatos de centro izquierda no sortearon con facilidad el acoso de los periodistas empeñados en demostrar su doble actitud cuando se trata de juzgar o condenar las transgresiones cometidas por  regímenes  como los de Venezuela, Cuba, Nicaragua o el de aquellas naciones que formaron parte de los denominados socialismos reales europeos.
Para el propósito de construir un nuevo Chile, la Convención Constituyente debe actuar con independencia y sacudirse de las trampas que se le impuso antes de su instalación. La legitimidad alcanzada por sus miembros democráticamente elegidos debe darle autoridad frente al Congreso Nacional y el propio Gobierno.
En Chile nos da vergüenza la actitud de la televisión y otros medios subordinados a sus pautas informativas. Además de constatar la ignorancia crónica de sus animadores y reporteros, como su incapacidad de reaccionar con dignidad e independencia frente a los caprichosos dictados de quienes financian sus espacios y planilla.