Juan Pablo Pezo Dalmazzo
Juan Pablo Pezo Dalmazzo

Fundador de Nuestra República, Licenciado en ciencias políticas en la Universidad de Lyon 2, Maestría  en ciencias políticas y Master en sociología de las instituciones  políticas en la Universidad Panteón Sorbona de París. Nació el 5 de agosto de 1978 en la ciudad de Concepción, vive en París y  trabaja en calidad de profesor en el Ministerio de educación en Francia.

A un año del estallido social, ni la pandemia, con toda la instrumentalización, la represión y los montajes del gobierno de Piñera, lograron anestesiar o hacer olvidar que Chile había despertado y que se debía seguir luchando para entregarle dignidad a un pueblo ávido e insaciable de justicia social y democracia.

Como en todas las crisis, siempre los más perjudicados son los más débiles.

En los países que han controlado la pandemia, las decisiones se han tomado escuchando a un cuerpo de científicos epidemiológicos, no a un solo médico, íntimo amigo de un presidente completamente de

La pandemia está demostrando que jamás hemos sido un oasis en Latinoamérica, sino más bien un iceberg, en donde a simple apariencia todo es hermoso del agua hacia arriba, pero en el fondo se encuentra toda la basura de la injusticia social del modelo.
El Estado Chileno, quienes lo dirigen siguen profundizando su crisis de legitimidad en esta pandemia. Desde el principio debieron tomar medidas drásticas, cuarentenas totales para proteger la salud pública primero y no la economía

En tiempos del coronavirus  la humanidad debe tomar conciencia y razonar sobre las causas de este gran desastre sanitario a escala global.

La Boétie no era partidario del tiranicidio, de la muerte física de la persona del tirano, porque "matar" a un tirano consiste en destruir su poder mediante el retiro no violento del apoyo o consentimiento a su autoridad. Así, se mata no a un hombre sino a la tiranía misma.
Este ex diputado encarna lo que es la UDI: un partido con pensamiento retrógrado, patriarcal, machista, conservador, corrupto, homofóbico, nepotista y plagado de coimeros. Sus dirigentes creen ser los dueños de la política Chilena, tienen el síndrome del arribismo y la prepotencia para atribuirse una legitimidad inexistente.
La élite política siempre ha tenido una posición de desconfianza hacia los movimientos populares y las revueltas, para mantener esta posición ha enmarcado y reformado el Estado de tal manera que preserve su propio interés de clase.
En el extranjero se reconoce al modelo neoliberal Chileno como el capitalismo extremo, el más salvaje a nivel mundial, comparado al extremo comunismo de Corea del Norte.