Juan Pablo Pezo Dalmazzo
Juan Pablo Pezo Dalmazzo

Fundador de Nuestra República, Licenciado en ciencias políticas en la Universidad de Lyon 2, Maestría  en ciencias políticas y Master en sociología de las instituciones  políticas en la Universidad Panteón Sorbona de París. Nació el 5 de agosto de 1978 en la ciudad de Concepción, vive en París y  trabaja en calidad de profesor en el Ministerio de educación en Francia.

Con tintes de alienación propios de la alegoría de la caverna de Platón. Esta insurrección fílmica de los zombies fascistas no sigue al modelo de las revueltas populares o los estallidos sociales, en buena medida porque el odio no es homólogo de la dignidad.
Así como van las cosas, las elecciones para conformar la convención serán un fiasco electoral en donde  reinará la abstención y el referéndum de salida será un “NO” rotundo hasta que no se diseñe  un dispositivo desde el mundo social y no desde los intereses de esta clase política responsable de la profunda  ilegitimidad del Estado Chileno y de todas sus instituciones.
Este sistema extractivista, desigual e inhumano beneficia a la avaricia encarnada por personas invirtuosas, institucionaliza la violencia y el terrorismo del Estado.
El presidente de la República Sebastián Piñera está teniendo una fuerte pugna de poder con el congreso para imponer cada uno su proyecto por el segundo retiro de las AFP. Esta pugna entre estos dos poderes no debiera mirarse de manera insignificante porque ahora hay voces y un proyecto de ley para inhabilitar a Piñera como presidente de la República.
Acudir al tribunal constitucional para echar abajo el segundo retiro y enviar un proyecto que según la oposición tiene letra chica es seguir disparándose a los pies, considerando el descontento de la ciudadania con su gobierno y la impopularidad de Piñera.
A un año del estallido social, ni la pandemia, con toda la instrumentalización, la represión y los montajes del gobierno de Piñera, lograron anestesiar o hacer olvidar que Chile había despertado y que se debía seguir luchando para entregarle dignidad a un pueblo ávido e insaciable de justicia social y democracia.

Como en todas las crisis, siempre los más perjudicados son los más débiles.

En los países que han controlado la pandemia, las decisiones se han tomado escuchando a un cuerpo de científicos epidemiológicos, no a un solo médico, íntimo amigo de un presidente completamente de

La pandemia está demostrando que jamás hemos sido un oasis en Latinoamérica, sino más bien un iceberg, en donde a simple apariencia todo es hermoso del agua hacia arriba, pero en el fondo se encuentra toda la basura de la injusticia social del modelo.
El Estado Chileno, quienes lo dirigen siguen profundizando su crisis de legitimidad en esta pandemia. Desde el principio debieron tomar medidas drásticas, cuarentenas totales para proteger la salud pública primero y no la economía