Luis casado
Luis Casado
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A partir de ese día la legitimidad es una consecuencia de la expresión de la Soberanía popular, de la voluntad general. Nada, ni nadie, puede oponérsele. Por sobre la voluntad Soberana de la nación no existe ningún poder, ninguna legitimidad. Esa fue muy precisamente la definición de “izquierda” en política. En el siglo XVIII.
La mayor parte del financiamiento del gobierno civil se obtiene exprimiendo a los que menos tienen. El riquerío hace como Sebastián Piñera: se lleva la pasta a los paraísos fiscales sin pagar un centavo de impuestos.
Las declaraciones de la directora de la Dipres son una muestra fehaciente del grado de delicuescencia que ha alcanzado la cosa pública en Chile. Cualquier funcionario de paso –transeúntes burocráticos– se permite afirmar insensateces sabiendo que goza de la impunidad de los enfermos mentales: la Justicia se niega a juzgar a quien ha perdido la razón.
¿Cómo debatir de la libertad en ausencia de libertad? ¿Cómo aniquilar los resabios de la dictadura respetando los resabios de la dictadura? La degradación de la institucionalidad lleva al país a un albañal de cerdos, felices de flotar en residuos de cloaca...
Por mi parte, coincidencia feliz, al iniciar la redacción de esta nota me enteré, por la prensa, del fallecimiento del cura Karadima, gran pedófilo ante el Eterno, condenado en vida a gozar de las atenciones de decenas de monjas ocupadas de su bienestar y tranquilidad espiritual.
¿Cómo comprender si no que -después de evocar uno por uno todos los componentes de la costra política parasitaria, convenientemente engalanados con los perendengues de una supuesta reflexión de la que no hay noticias, asociada a la impotencia y el desgano.......?