Nicol
Nicol A. Barria-Asenjo

Ensayista chilena, columnista y  colaboradora en Le Monde Diplomatique Edición Chilena.Colaboradora en la Asociación Chilena de Revistas Científicas de Psicología. Asistente editorial en Revista Cuadernos de Neuropsicología - Panamerican Journal of Neuropsychology. Ha participado y dirigido convocatorias nacionales en el campo de la psicología chilena. Cuenta con variadas publicaciones nacionales e internacionales, abordando temáticas de diferentes  campos, entre ellos la investigación científica, el psicoanálisis, la filosofía y la política.

E-mail
nicolbarria05@gmail.com
Estos días celebramos el 150 aniversario de la Comuna de París. ¿Puede la Comuna seguir siendo un modelo para nosotros hoy, en Chile? Cuando la forma predominante de representación política se agota, ¿puede nuestro compromiso político cobrar nueva vida a través del despertar directo del pueblo?
Las coordenadas desplegadas desde la revuelta popular del 18 de octubre del 2019, el posterior triunfo del Apruebo, el inicio de la elección de constituyentes, son parte de una construcción presente, una historia en vivo que es capaz de ir redireccionando las condiciones materiales y no materiales de un porvenir
Pensar en una constitución sin salud mental y sin feminismo es en palabras de la misma Luisa: “permitir que la historia misma del modelo dominante siga arrasando la vida de todos aquellos que no pertenecen a la elite económica, es decir, a todos los chilenos”.
Cuando todo apunta a que una nueva carta magna se construirá, no exenta de estrategias y juegos sucios, donde las jugadas bajo la manga de la derecha política emergen de forma cotidiana -como es de esperar en un país como Chile-, lo ideológico entra en juego en  el retorno de las consecuencias. En aquellos dilemas que se silencian o evitan.
La muerte del Malabarista asesinado en la ciudad de Panguipulli demuestra la transgresión misma del modelo chileno y evidencia la brutalidad y deshumanización que caracteriza a la institución de Carabineros de Chile...
Entonces, esta aparente construcción, donde hay opciones de elaborar una carta magna desde la soberanía, democracia, pluralismo, equidad y justicia social no es más que una propuesta vacía, donde los constituyentes están solo siendo un objeto de manipulación y que de ante mano se encuentran limitados respecto de las decisiones.