Rodrigo aguilera
Rodrigo Aguilera Hunt

Psicólogo PUC, magíster en psicología clínica UAI, psicoanalista ICHPA, docente universitario USACH, director de tesis de pos-grado, supervisor clínico, escritor e investigador en psicoanálisis, cultura y política.  
Mail: rodrigoaguilerahunt@gmail.com

El pueblo está en el lugar donde suele no estar, para luchar -una y otra vez- por escribir una constitución que siga una ética distinta a la de la violencia del capital. Quizá como redención de todas las revoluciones proletarias previas, no se trata sólo de lucha de clase, sino de un giro cultural hacia nuevos modos de vida.
Hoy se respira alegría y el corazón de Chile palpita con más fuerza. Este entusiasmo (que no es pasiva esperanza) será motor de trabajo: bajo las formas políticas de reflexión, ensoñación, análisis, discusión, cálculo, crítica, diseño, debate, elaboración y articulación.
Hoy Piñera no les sirve. A veces el poder estima en su cálculo (cual juego de ajedrez) que hay que sacrificar una pieza (presidente) para salvar a la reina (el orden jurídico que asegura el orden neoliberal chileno).
Todo hace pensar que para Piñera y las élites La Red se ha transformado en un espacio de subversión al gobierno, que está sirviendo de caja de resonancia de una larga lista de medios alternativos como Interferencia, Ciper, El Ciudadano, El Desconcierto, Le monde, Nuestra República, etc.
La violencia directa de la dictadura de Pinochet, instaló una legalidad (Constitución de Guzmán de 1980) que hace de soporte a la democracia transicional. El núcleo autoritario (y neoliberal) de la democracia chilena.
Al establecer jerarquías discriminatorias, intensifican efectos de desigualdad y violencia patriarcal como las que vemos cotidianamente en el gobierno de Sebastián Piñera.