Sergio Rodríguez Gelfenstein
Sergio Rodríguez Gelfenstein

Licenciado en Estudios Internacionales, Magister en Relaciones Internacionales y Globales. Doctor en Estudios Políticos, posee una extensa y variada obra ensayística y periodística.Fue director de Relaciones Internacionales de la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela y Embajador de Venezuela en Nicaragua.

E-mail
sergioro07@hotmail.com
Shi y Liu sostienen que la nueva estrategia estadounidense presenta un defecto importante: no toca el elemento estratégico más relevante cual es cómo enfrentar simultáneamente a dos grandes potencias navales: China y Rusia...
Fuad Chahín, candidato a la Convención Constitucional y presidente del derechista Partido Demócrata Cristiano ha utilizado sus conexiones para salvaguardar intereses familiares, promoviendo leyes para que sus allegados tuvieran acceso privilegiado al agua. En su época de parlamentario, Chahín votó en temas vinculados a intereses propios o de su clan, sus familiares directos, además de ser dueños de gran cantidad de derechos de agua en la comuna de Curacautín..
Ninguna de las vacunas cubanas llevará el nombre de Fidel, pero todas tendrán impreso su espíritu humanitario y su vocación de hacer una revolución para los excluidos de la tierra, para aquellos que no tienen derecho a nada, ni siquiera a una vacuna contra la pandemia.
Tenemos que saber que sea quien sea quien gobierne en Estados Unidos, el imperialismo no cambia un ápice su condición de pendenciera superioridad mundial. Debemos estar atentos y confiar en nuestra propia fuerza y en la inteligencia y las infinitas capacidades del pueblo.
La producción y distribución de la vacuna puso sobre el tapete los fundamentos filosóficos sobre el cual los gobiernos se preocupan o no de garantizar el derecho a la salud y a la vida de todos los ciudadanos como mandata la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU. 
La humanidad deberá irse acostumbrando a ello, porque vivimos un tiempo de declive de la hegemonía de una potencia y el ascenso de otra que, paradójicamente no aspira a ella. En cualquier caso, hay que tener siempre presente que no existen amigos ni enemigos, sólo intereses.